Saboreando el Mundo

Trattoria CuCumiao

Un día especial que culminaría con una cena especial. Una vez más, según TripAdvisor, este era, y sigue siendo, el mejor restaurante de Palau y uno de los mejores de Sardegna. Cucumiao, que es como se llama búho en sardo, es un enorme restaurante situado a las afueras de Palau. Está ubicado en una gran y antigua masía restaurada en medio del paraje interior sardo. La localización no puede ser más romántica.

Llegamos muy pronto, sobre las siete y media de la tarde, y fuimos los primeros en hacerlo. Aún así, no tuvimos el privilegio de tener una buena mesa.

Entramos por el portón principal y nos encontramos con que debíamos elegir ir por un pasillo que se dirigía a la derecha u otro que iba a la izquierda. Seguimos el murmullo de voces hacía la izquierda, y nos encontramos en una pequeña y fresca sala con una nevera llena de preciosa carne. Carne roja y firme. Filetes, costillas, salsiccia… Y ahí era dónde se encontraba una multitud de camareros a la espera de los primeros clientes.

Enseguida uno de ellos, el jefe de sala, nos guió muy profesionalmente hasta nuestra mesa. En el camino, justo antes de entrar al comedor principal, hay unas brasas donde se prepara la carne y en especial, el famoso porceddu arresto. Una especialidad sarda que consiste en un cochinillo ensartado y cocido cerca del fuego. Una delicatesen que no hay que dejar pasar!

Nos sentamos en una mesa en el centro del comedor. Como dijimos antes, la ubicación de la mesa no fue la mejor. Ahí empezó el descontrol. Vino uno de los chicos y se presentó como nuestro camarero. Un poco más tarde, sin saber porque, dejó de serlo. Los ayudantes de camarero, por otro lado, se iban mezclando en un caótico y descontrolado baile. Aunque la mayoría se esforzaron mucho en ser muy amables y de eso no podemos quejarnos. Yo lo achaco a que fue principio de temporada y aún no estaban plenamente compenetrados.

A parte del caos del servicio la cena estuvo excepcional.

Esa noche no íbamos a reparar en gastos, así que, no había limite! A pedir!!

Empezamos con un buen aperitivo de “tierra”. Una tabla de quesos y una de embutidos sardos. Los embutidos también incluían un plato de verduras y setas en conserva de vinagre. Todo esto con una buena cerveza sarda bien fresquita y una cesta de pan surtido.


Mientras tomábamos el aperitivo el restaurante empezó a llenarse. Mesas pequeñas con parejas y otras de hasta diez personas. El comedor principal, donde nos encontrábamos, es enorme y además hay otro más pequeño y privado, lo que hace que el volumen de gente no sea nada agobiante.

El aperitivo fue más que generoso. Los quesos venían acompañados con un cuenquecito de miel, y del más cremoso al más curado, estuvieron exquisitos. Los embutidos estuvieron también muy ricos, pero sin duda, para nosotros, los quesos fueron lo mejor!

Cuando ya casi habíamos terminado con el aperitivo nos trajeron una focaccia enorme, detalle de la casa. Era como una enorme burbuja de pan, llena de aire por dentro. Yo ya casi pensaba que no podría acabarme la cena, en ese momento estábamos ya llenos!!

Se llevaron las tablas de madera vacías y decidimos entonces pedir el vino.

Remiramos la carta y pedimos una copa de tinto y una de blanco, una vez más, ambos sardos. Disfrutamos mucho de los vinos sardos, si vais a Sardegna, dejaros sorprender por favor!

Aunque algo que no nos agradó de este lugar, fue que, después de mirar largo rato la carta de vinos y habernos decidido, nos dijeron, un poco bruscamente, que las copas de vino no se elegian. Ellos te ponen el vino que tienen abierto y ya. Cueste lo que cueste. Y eso es un margen amplio de precio. En la carta, hay el precio por copa de vino, lo que da a entender que se puede escoger.

El vino blanco estuvo bien, pero el tinto no nos convenció.

El disgusto del vino se esfumó en cuanto aparecieron nuestros platos principales.

Por un lado, una enorme ración de suculento y a la vez crujiente “porceddu arrosto”, acompañado con gajos de patatas al horno y servido sobre una tabla de corcho. El porceddu siempre se sirve encima de esta típica bandeja de madera deforme.

Por el otro lado, “ziminu appiattatu”. Un guiso de mejillones, calamares y pulpo servido dentro de una hogaza de pan vaciada.


El porceddu se deshacía en la boca y contrastaba con el crujiente de la tostada piel. Las patatas estaban perfectamente en su punto, y el Ziminu appiattatu estaba en su punto.

Acabamos llenos hasta las orejas, pero mucho más satisfechos que eso.

Nos tomamos un par de copas digestivas antes de pedir la cuenta.

No es un restaurante económico. Es un restaurante para disfrutar de la cena sin pensar en lo que cuesta. Pero se paga justamente por la cantidad y calidad de los platos que tienen en la carta.

El local y la comida nos parecieron excepcionales, el único contra, fueron algunos gestos del servicio, pero nada que haga que no volvamos en cuanto regresemos a Palau!

Trattoria CuCumiao

Dirección: Strada Statale 125 | km 35307020 Palau, Cerdeña, Italia

Horario: De abril a octubre, miércoles a lunes de 12:00 a 15:00 y de 19:00 a 00:00.

Martes de 19:00 a 00:00

Como llegar:  Mapa con ruta

Más info:  Web   Facebook   TripAdvisor

 

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